• Esto no es una elección

    Toda la sociedad venezolana se encuentra hundida en una dinámica que se centra solo en conseguir los medios para enfrentar la más profunda crisis que hayamos vivido. Haciendo colas para poder rendir la poca plata de nuestros ingresos, luego salir corriendo para aprovechar el poco tiempo de agua racionada que ponen en la casa, y rezando en el camino que no se vaya la luz y te corte la posibilidad de terminar las tareas pendientes del resto de la tarde.

    En medio de esta tormenta, el gobierno de Maduro, el único responsable de la crisis, se le ocurre adelantar unas elecciones al mes de mayo, rompiendo todas las reglas de juego de nuestra democracia y costumbres para, una vez más, aprovechar todos los recursos del Estado para imponerse a la fuerza a todos los venezolanos. La primera pregunta que nos hacemos es: ¿por qué las elecciones no son en diciembre, como siempre han sido?

    Pero más grave aún es que en los últimos 20 años, la sociedad venezolana ha luchado por reivindicar sus derechos frente a un gobierno que cada día se vuelve más represor, autoritario y violador a los Derechos Humanos. Uno de los DD.HH. que viola flagrantemente es el derecho a elegir, ya que manipula con toda ventaja las convocatorias a elecciones de todos los cargos de elección popular, alterando fechas de convocatorias, ilegalizando partidos, y saltando todos los procedimientos establecidos en la Ley Orgánica de Participación Electoral.

    Nosotros hemos asistido como diputados, como políticos, pero sobre todo como ciudadanos, a exigir al gobierno que se cumplan las condiciones básicas y válidas para que sean convocadas unas verdaderas elecciones, donde todos los venezolanos tengamos la posibilidad de elegir entre todos los candidatos, con las garantías que establecen el cumplimiento de los procesos de auditoría y observación internacional, y por último, con unas autoridades electorales legítimas, designadas mediante los procedimientos que dicta nuestra constitución.

    El gobierno de Maduro, abusando del poder quiere hacer un acto electoral sin candidatos, desconociendo no sólo a los partidos políticos de oposición, sino que busca burlarse del 80% de la población que manifiesta un descontento con su gestión y quiere manifestarse por un cambio. Quiere hacer un proceso a la carrera, saltándose todos los procedimientos establecidos en las leyes, y sin ningún tipo de observación internacional, y por último, impide a la fuerza la renovación de las autoridades del Consejo Nacional Electoral, donde rectoras tienen más de 12 años en la dirección sin permitir que surjan nuevos árbitros electorales.

    Por todo esto, nuestra propuesta que discutimos en todas las comunidades a las que asistimos, y donde recogemos sus inquietudes, es que no podemos llamar a esto elección, sino un simulacro que hace el gobierno a espaldas de toda Venezuela, nuestra lucha es por crear unas verdaderas elecciones que permitan a todos manifestar su deseo de cambio y salir de esta terrible crisis que nos ahoga día a día.

Comments are closed.