• ¿Por que votar?

    Este fin de semana nos corresponde participar en las elecciones municipales para la selección de alcaldes de los 335 municipios a lo largo del país. Estas elecciones, como todos sabemos, corresponde a lo establecido por la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, y la organización territorial establecida del Poder Público a nivel local.

    Como siempre reivindicamos, el cumplimiento de los principios democráticos y republicanos se materializan con la celebración de elecciones en condiciones limpias, justas, imparciales y transparentes, con unas autoridades electorales seleccionadas debidamente por los mecanismos que establece la Constitución y con la participación de la Asamblea Nacional, máximo representante del pueblo en las decisiones de interés nacional.

    En esta ocasión, las elecciones se han presentado de la manera menos deseada posible, con unas señoras deslegitimadas tanto por el oscuro proceso de su nombramiento, así como por su conducta claramente imparcial, alterando los procedimientos, movilizando votantes, sin realizar las auditorías correspondientes, lo que termina favoreciendo siempre a los candidatos del partido de gobierno.

    Ante esta situación, la posición no puede ser la inasistencia o la abstención como mecanismo de protesta, ya que este mecanismo nos ha demostrado los peores retrocesos de la institucionalidad democrática que hemos vivido en los últimos 20 años. Cuando hemos dejado de votar, el desgobierno se ha hecho del control de grandes espacios.

    La participación es la primera y última herramienta democrática que tiene el ciudadano, esta representa su mejor arma para manifestar su opinión y su descontento con la caótica situación que vivimos cada día los venezolanos. La falta de alimentos, de medicinas, la inseguridad y la terrible inflación que sufrimos, es el mejor motivo de manifestarle a este gobierno que el pueblo desea cambio.

    Ante la trampa, la única solución es la participación. Si acudimos y llenamos con nuestro voto, nuestra firma y nuestra huella, el gobierno tiene menos espacios para tratar de cambiar los resultados. Nuestras mayores victorias han ocurrido cuando existe mayor participación, mientras que las mayores dudas surgen cuando nuestra participación baja. De esta manera no hay duda, la mejor forma para evitar el ventajismo, la parcialidad y los vicios del gobierno es combatiendo con nuestra participación.

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